May
Acabo de ver Espejo Público, y la verdad es que es difícil de definir este programa. Han hablado de Telma Ortiz, sobre la demanda que ha perdido ante los tribunales contra 57 medios de información, ya no quiere ser fotografiada por los periodistas o no sé qué rollo. La cuestión es que ponen a dos tertulianos, uno que está a favor (“poli bueno”) de la privacidad de los famosos y otro que no lo está (“poli malo”). Al cabo de unos instantes, se monta un gallinero, el programa se acelera, e incluso si te acabas de despertar y aun no eres persona, consiguen ponerte de los nervios en unos segundos, ya que cruzan comentarios realmente subidos de tono, y la encantadora Susanna Griso, presentadora y coordinadora, sentada en medio con una sonrisa de oreja a oreja, e imagino que pensando algo como esto ((Ainsss!! que imparciales somos en este programa, total son invitados!!)).
Finaliza el tema y de repente sale un tío todo alterado, presentando no sé que, de que envíes mensajes de texto y que te puedes llevar un coche rojo que toca el pito. Pues vale!.
No contentos con esto, hacen pasar a una escritora, que me imagino que estaría viendo el programa tras el telón. Al parecer es una mejicana, que ha escrito un libro sobre el tema de violaciones y dan la cifra de que cada 2 minutos es violada una mujer en Méjico. Hasta ahí todo bien, pues te sientes informado de algo que pasa en el mundo, total que entrevistan a la escritora, hace la publicidad de su libro y el programa sigue, por cierto que Susanna Griso, en ocasiones, pone caras como si el tema le interesara realmente y no fuera un contenido más dentro del programa.
En el siguiente punto sí que me rompen, se traen a un señor de Cocentaina o Alcoy, que al parecer ha compuesto el Paquito El Chocolatero, el señor habla sobre la canción y comenta que no es una canción, sino un paso de desfile de Moros y Cristianos, y que el título de Paquito El Chocolatero es el apodo de un familiar.
Tras acabar esta entrevista, sacan a un grupo, que le da un toque de ritmo a la canción. No sabría catalogar si es pop o rock, pues tampoco entiendo mucho de música, sólo sé que si oigo algo que me gusta, pues me hace sentir bien y en otras ocasiones mal, no sé, será la magia de la música. La cuestión es que en el plató todos los asistentes se ponen de pie brazos en alto y a dar palmas coreando la magnífica canción de Paquito El Chocolatero que es interpretada por grupo de personajes extraños y parece todo una gran fiesta.
Y yo me pregunto. Pero si hace un momento esta gente estaba hablando de violaciones y juzgados, y ahora no han pasado ni quince minutos y están de fiesta, ¿serán esquizofrémicos?
No sé qué pensar pero a espejo público le faltan muchas cosas para poder ser un programa coherente con los espectadores.
En fin me voy a preparar la comida y a reflexionar con las violaciones demandadas ante los tribunales sin fotógrafos, y de vez en cuando bailaré el Paquito el chocolatero. Seguramente hoy preparare un delicioso plato único donde pondré plátano con arroz a la cubana, y lo aliñaré con zumos y néctares ,y chocolate a la taza para darle cuerpo más que nada. ¡Qué bien le va a venir a mi estómago!, total la cabeza ya la dejé tocada esta mañana…

